La
amenaza de distintos regímenes políticos a la libertad de sus pueblos no es
nueva. El pasado siglo ha visto distintos gobiernos fuertemente dictatoriales y
fuertes voces desde las democracias han advertido al mundo del peligro. Una de
las voces más elocuentes que se elevaron contra esos sistemas fue la de Winston
Churchill, Primer Ministro de Gran Bretaiádurante la Segunda Guerra Mundial.
En agosto
de 1944, Churchill publicó un mensaje que resumía su propia filosofía. En él se
contenían siete "pruebas simples y prácticas", como él las llamaba, mediante las
cuales se podía reconocer la libertad en el mundo moderno. Así se establecieron
estas siete preguntas para probar la libertad del hombre bajo un gobierno:
1. ¿Hay
allá derecho a la libre expresión de opinión, a la oposición y crítica del
gobierno existente?
2. �La
gente tiene el derecho a rechazar un gobierno que desaprueba, y hay medios
constitucionales previstos mediante los cuales pueda hacer conocer su voluntad?
3.
�Existen tribunales de justicia libres del control ejecutivo, y libres de
amenazas de violencia callejera y de la asociación con un partido político en
particular?
4. �Esas
cortes administran leyes bien establecidas que están asociadas en la mente
humana con los principios generales de decencia y justicia?
5. �Habr�
igual justicia para los pobres tanto como para los ricos, para los individuos
tanto como para los funcionarios de gobierno?
6. �Se
enaltecen los derechos individuales?
7. �El
ciudadano común es libre del temor de que una organización de policía
secreta bajo el control de un sólo partido político lo despachará sin juicio
justo o abierto?
Notas:
Cfr. "Winston Churchill: Resolución,
Desaf�o, Magnanimidad, Buena Voluntad". University of Missouri Press, Columbia.
Estados Unidos. 1996.