Las
víctimas
|
Cuadro: Categorías
de
deportados/desplazados
A.
Migraciones
represivas
(deportaciones)
I. Por razones
sociales:
1.
Descosaquización
(1919-1920)
2.
Deskulakización
(1930-1933)
3.
Expulsión de la
nobleza/elites
(1935)
II. Por razones
Étnicas
1.
"Preparación
política para el
teatro de la guerra"
y "barridos
fronterizos":
a.
total
b.
parcial
2.
Deportaciones
totales de "pueblos
castigados":
a.
preventivo
b.
"retributivo"
3.
Migraciones
compensatorias
4.
"Zona de Residencia"
impuesta
III. Por razones
confesionales
1.
Confesiones enteras
(Cristianos
Ortodoxos, Testigos
de Jehová y otros)
2.
Clérigos de varias
confesiones
IV. Por razones
políticas
1.
Miembros de
organizaciones y
partidos prohibidos
2.
Familiares de
"enemigos del
pueblo"
3.
Elementos
"socialmente
peligrosos"
4.
Repatriados de
tratado
5.
Nacionales
extranjeros
V. Prisioneros de
guerra
1.
Militares
prisioneros de
guerra
2.
Civiles internados
VI. Prisioneros
1.
Políticos
(prisioneros de
consciencia)
2.
Criminales
B.
Migraciones
No-represivas
("voluntaria-obligatoria")
VII. Reasentamientos
planificados y
reasentamientos "de
guardia"
1. A
territorios remotos
y no reclamados
2.
De montañas a valles
3.
Como efectos de
trabajo militar,
industrial, de
producción
energ�tica y otros
tipos de obras
relacionadas
4.
Reasentamiento de
miembros del
servicio militar
desmovilizados
VIII. Evacuados
(re-evacuados),
refugiados,
repatriados
voluntarios
1.
Desplazados por la
guerra
2.
Desplazados como
resultado de
genocidio,
conflictos �étnicos o
confesionales
3.
Desplazados por
desastres naturales
y catástrofes
ambientales |
Ahora que
tenemos mucho más claro de qué
se trataba una deportación,
hablaremos de quiénes fueron é y
por qué é las víctimas de este
tratamiento inhumano. En el
cuadro hemos visto resumidamente
cuáles fueron los principales
blancos y la enumeración de las
razones que impulsaron al
gobierno a darles este
tratamiento.
Esta
clasificación propuesta tiene la
división fundamental entre
migraciones represivas y no
represivas que ya explicamos al
comienzo. Agregaremos que aparte
de su función punitiva, las
"migraciones represivas" se
ejecutaban en base a una
decisión política suprema, que
tal como hemos dicho, no estaba
sujeta a apelación o incluso
discusión.
En general, y
aunque parezca sorprendente, los
estudios de migración forzada
revelan que el sistema soviético
adheriácon mayor frecuencia a
un criterio de represión �tnico
que a una motivación social. En
otras palabras, el discurso
público del Estado estaba
directamente relacionado a la
consciencia de lucha de clases,
pero en la práctica muchas de
sus decisiones gravitaban
esencialmente en razones de
�ndole nacionalista.
La deportación
de los llamados "pueblos
castigados" es un ejemplo claro
de este aspecto poco considerado
de la ideología comunista y sus
vías de acción habituales (que
iremos viendo a lo largo de toda
la obra). En los casos
mencionados la deportación misma
servía como castigo. Todas esas
etnias fueron deportadas no
meramente de su patria
histúrica, sino también de otras
ciudades y distritos, así como
desmovilizadas del ejército, lo
que muestra que tales
deportaciones involucraban al
pueblo perseguido en su
totalidad. Además del
escarmiento, con esta estrategia
el gobierno lograba que las
víctimas, dispersas, maltratadas
e indefensas en un lugar extraño
al suyo, fueron más d�ciles y
por tanto controlables, para
someterlas a su voluntad.
Llamamos a este tipo de
represión "deportación total".
Aparte de su tierra, el grupo
castigado era privado de su
autonomía, si es que aún
conservaba alguna antes de la
expulsión.
En
esencia, diez pueblos dentro de
la Unión Soviética fueron
sometidos a deportación total.
Siete de ellos - alemanes,
karachais, calmucos, ingushes,
chechenos, balkarios y tártaros
de Crimea - perdieron también su
autonomía nacional. Su nómero
total fue de 2 millones y la
tierra poblada por ellos antes
de la deportación excedía los
150.000 kilómetros cuadrados,
que quedaron completamente
vac�os hasta que otros traslados
(en general del tipo laboral
voluntario-obligatorio)
volvieron a ocupar las regiones.
Según el criterio antes
formulado, otros tres pueblos -
finlandeses, coreanos y turcos
de Mesketia - cayeron bajo la
categoría de "pueblos totalmente
deportados".
En este trabajo
nos hemos dedicado
espec�ficamente a cuatro tipos
de deportaciones represivas:
social, Étnica, confesional y
política. El desplazamiento de
prisioneros de guerra, y los
considerados como �ofensores
políticos� y �criminales� contra
el régimen é con su consiguiente
sentencia penal o de muerte é
han quedado fuera de esta
investigación particular y se
tratar�n en un capítulo
específico aparte.
En el caso de
las migraciones forzadas "no
represivas", la decisión suprema
u orden no era necesariamente un
factor determinante. El
mecanismo que gobernaba este
tipo de migración era
absolutamente diferente. Un
oficial podía no llegar con una
orden de reasentamiento, pero la
gente quedaba enfrentada a una
situación en que tenóa que tomar
�voluntariamente� la decisión
que querían las autoridades, que
en este caso era trasladarse
para realizar trabajo
obligatorio en algún lugar
lejano de su tierra de
residencia. Esta metodología era
simple y más ventajosa para el
Estado, porque la carga del
costo en tales traslados era
soportada por los mismos
"voluntarios". Aunque como es
evidente, en realidad el grado
de "voluntad" se acercaba a cero
y la obediencia sólo se debía al
temor a castigos aún mayores.
Incapaces de superar los
obstúculos burocráticos, muchos
de los que fueron desplazados de
esta forma quedaron
inhabilitados para regresar a
sus casas, de las cuales habían
sido forzados a salir �por su
elección�. Por la conveniencia
ya mencionada, esta fue una de
las migraciones más masivas que
hayan ocurrido en la historia
mundial: alrededor de 25
millones de personas fueron
transportadas a las regiones
orientales de la Unión Soviética
sólo en 1941-42,
para que realizasen trabajo
�voluntario-obligatorio�.
También
incluimos el reasentamiento
llamado planificado, organizado
o agrícola, que fue ejecutado
para compensar la dislocación
interna de fuerza laboral y
recursos de tierra en el extenso
territorio de la Unión
Soviética. Esto ocurri� en parte
por circunstancias históricas y
en buena medida por políticas
nacionales y económicas
implementadas por las
autoridades soviéticas para
obtener algún objetivo sin
importar las consecuencias.
Formalmente y como ya hemos
expresado, este tipo de
reasentamiento era "voluntario".
Sin embargo - una vez más - en
realidad bajo las condiciones
impuestas por el régimen
totalitario, la situación era
muy diferente.
Los
métodos de reclutamiento
"voluntario", especialmente
aquellos usados en la década de
1930, descartan cualquier duda
respecto a la naturaleza forzada
e ineficiente del
reasentamiento. Por ejemplo, el
"Informe sobre los resultados de
reasentamiento por el Ejército
Rojo de casas en la región del
Cáucaso Norte", fechada el 10 de
diciembre de 1933, dice:
"Impulsados por su aspiración de
lograr las "cifras previstas",
algunas unidades militares
recurrieron a la fuerza mientras
realizaban el reclutamiento, con
frecuencia tomando la forma de
una orden. Las tarjetas de
identificación del partido
fueron quitadas a algunos
comunistas que se rehusaban a
reasentarse en la región Kuban,
y otros miembros fueron
expulsados del Partido. Un
"voluntario" en el tren Nro. 170
fue forzado a firmar un
compromiso de no abandonar el
Kuban. Algunos militares del
Ejército Rojo recibieron la
orden de abandonar la región de
sus posiciones activas en la
línea del frente".
En
particular, la falla para
implementar el reasentamiento
planificado en la década de
1920, combinado con las
ganancias en moneda fuerte
generadas de la exportación de
madera, determinó en gran medida
las formas de traslado y
explotación laboral que
introdujo el Estado en la década
de 1930, a través del uso de
prisioneros (campos de trabajo
Gulag) y los deportados
(reasentados especiales,
aquellos exiliados por órdenes
administrativas, etc.). Lo
cierto es que el trabajo forzado
era considerado más productivo
que el empleo libre. Así, las
migraciones planificadas
apuntaban a zonas que tenían
déficit de fuerza laboral. La
gente era explotada con
dur�simas jornadas laborales de
12 horas o más
de trabajo extenuante, sin
respetar en muchos casos ni
siquiera un día de descanso
semanal y con una compensación
tan baja que casi se podráa
decir que eran esclavos.
�De qué se
trató, a grandes rasgos, cada
una de las categorías
mencionadas? Desarrollaremos
brevemente algunas para ilustrar
al lector, pero primero vamos a
ofrecer una descripción un poco
más detallada de los comienzos
de las deportaciones, para
comprender el origen de la
mentalidad de la que se
desprenderiáel resto de las
políticas de traslado forzado en
la historia de la Unión
Soviética.
Las primeras
campañas
Ya desde el
principio del gobierno
comunista, mientras todavía se
encontraba en medio de la Guerra
Civil, se iniciaron las
prácticas extremas de
deportación, faltando aún
décadas para el inicio de la
Segunda Guerra Mundial. En la
zona occidental del Cáucaso
Norte los eventos fueron
ampliamente determinados por la
larga confrontación entre los
cosacos "blancos" y aliados de
Osetia por un lado
(anticomunistas) y por el otro
los vainakhs, que querían ganar
ventaja de la redistribución de
tierras que podráan alcanzar de
su unión con los bolcheviques
(comunistas).
La
primera orden para un movimiento
masivo de población fue expedida
por un congreso de Soviets del
�blast
Terskaya ya en el temprano
abril-mayo de 1918. Las
poblaciones de cuatro
asentamientos
stanitsa
- Tarskaya, Sunzhenskaya,
Vorontsovo-Dashkovskaya y
Feldmarshalskaya
- fueron designadas para
eliminación. Y el 24 de enero de
1919 - en ese momento a nivel
estatal - el Comité Central del
Partido Comunista Ruso expidió
una directiva sobre
descosaquización, que preveiáel
despojo y reasentamiento forzado
de cosacos como una de las
medidas a tomar.
En marzo de
1920, con el Ejército Rojo
alcanzando la victoria en esos
territorios, la sovietización
tomó formas severas. Los Cosacos
Terek serían los primeros
expulsados como respuesta
aplastante a su rebelión contra
las autoridades soviéticas. Los
residentes de tres asentamientos
stanitsa ubicados en la
llanura - Tarskaya, Sunzhenskaya
y Vorontsovo-Dashkovstaka (y
aparentemente los de Tarsky
khutor) - fueron reasentados el
17 de abril de 1920.
Tras
una orden expedida por G. K.
Ordzhonikidze (miembro del
Consejo Militar Revolucionario
del Frente del Cáucaso) en
octubre de 1920, los residentes
de los asentamientos stanitsa
de Yermolayevskaya, Romanovskaya,
Samashkinskaya, Mikhaylovskaya y
Kalinovskaya,
entre 18 y 50 años de edad,
enfrentaron el mismo destino.
Otros fueron reasentados
también, pero más allá de un
radio de 50 kilómetros de sus
lugares de residencia anterior.
De esta forma, un total de 9.000
familias (o unas 45.000
personas) fueron sacadas de la
región Donbass y enviadas al
norte, especialmente a
Arkhangelsk Gub. Cualquier
retorno de cosacos a su tierra
era perseguido y castigado.
El movimiento
poblacional fue intenso
(considerando que se trataba
sólo del comienzo) y aquí sólo
mencionamos algunos casos más
notorios. El reasentamiento de
campesinos cosacos rusos
acomodados de Semirechye se
llevó a cabo en la primavera y
verano de 1921, durante una de
las primeras hambrunas que se
producirían a raíz de políticas
como la de una reforma agraria
que se implementú bajo el
eslogan de luchar contra el
"chauvinismo kulak" y liquidar
la desigualdad entre colonos
europeos no nativos y los
nativos, ya que el primer grupo
fue históricamente clasificado
como enemigo del Último, lo que
muestra ya en ese entonces la
realidad práctica de las
motivaciones nacionalistas
mencionadas.
La
información sobre migraciones
forzadas en la década de 1920 y
especialmente en sus inicios, es
más que fragmentaria. Como
regla, estos reasentamientos
fueron locales, teniendo lugar
dentro de regiones. Hay pocos
datos hasta el comienzo de la
campaña de colectivización. En
la segunda mitad de la década se
planificaron reasentamientos que
representaban una política
domástica y recibieron más
atención. Para controlar e
implementar las políticas
relacionadas se fundó el Comité
de Toda la Unión para
Reasentamiento [VPK] del Comité
Ejecutivo Central de Toda la
Unión.
La
lógica de reasentamiento
organizado fue dictada, por un
lado, por el �exceso� de
población campesina en las
regiones centrales y la excusa
del consecuente desempleo allá
(que no intentaron remediar) y,
por el otro, por la necesidad de
explotar la producción agrícola
a grandes reservas de tierras
sin uso del Lejano Oriente y
Siberia. También habiátierra
sin uso en la parte europea del
país
y en el Cáucaso Norte (en parte
como resultado de las medidas de
descosaquización). De hecho, en
cuatro regiones centrales de la
Federación Rusa 34% de la
población campesina fue empleada
en trabajos temporarios fuera de
sus lugares de residencia.
Parad�jicamente como pueda
sonar, 13,5 millones de
campesinos fueron considerados
"excesivos" en las repúblicas de
Rusia, Ucrania y Belarús. Esta
era una buena excusa para
cambiarlos de lugar y hacerlos
trabajar.
Simultúneamente
hubo una significativa carencia
de mano de obra en Karelia y el
�blast Murmansk (Siberia) en las
industrias pesquera y forestal.
Unas 20.000 a 25.000 personas de
otras regiones fueron empleadas
en estas Áreas. Siberia
occidental habiásufrido una
pérdida masiva de fuerza laboral
como resultado de la guerra
civil: cientos de villas fueron
totalmente destruidas, y una
vasta región, donde la
producción agrícola solía ser
altamente eficiente, simplemente
dejó de existir en términos
económicos.
Así se iniciaba
esta estrategia laboral que
luego se repetiría numerosas
veces a lo largo de la historia
del dominio soviético. Se
expidieron una serie de
resoluciones del Estado para
lanzar la campaña de
reasentamiento. La misma comenzó
en 1924 cuando se realiz� en la
región del Volga, y continuó en
1925 cuando tuvo lugar el
reasentamiento en Siberia y el
Lejano Oriente. En 1926 llegariá
el turno de los Urales y el
Cáucaso Norte.
El
15 de marzo de 1927 se
estableció un Comité de
Reasentamiento dentro del Comité
Ejecutivo Central de Tayikistán
RSS. Ya en 1925-26 se habían
trasladado a 500 casas Dekhan de
Garmsky vilayat (distrito) en
Pamir a las tierras bajo
desarrollo en las vilayats
Kurgan-Tyubin y Djilikul. Desde
entonces aumentariáel
movimiento, entre 1927 y 1928,
con el traslado de 4.500 casas
que produjeron la fundación de
docenas de nuevas villas,
colectivos y granjas soviéticas
y un aumento en la producción de
algod�n.
La extensión que alcanzaron
estas plantaciones resultariá
bastante túxica a nivel
ambiental, siendo también una
causa de la corta expectativa de
vida en las regiones en que se
implementaron, además del
descuido deliberado de la
producción de alimentos por
parte de las autoridades, que
llevaría a nuevas y graves
hambrunas en vastos territorios.
Los
cuerpos a cargo de
reasentamiento fueron
reestructurados una vez más. Una
circular "Organización de la
disposición de los reasentados
en colectivos de trabajo" fue
expedida por el Comité de
Reasentamiento a fines de 1929 y
enviada a las Comisarías del
Pueblo de Agricultura de las
repúblicas de la Unión Soviética.
El documento se refería al
reasentamiento planificado como
una política asignada para
promover la reorganización de la
producción agrícola en base a la
colectivización.
Esta
perspectiva provey� un punto de
encuentro para la ideología de
reasentamiento y las campañas
políticas fundamentales de los
bolcheviques, a saber,
colectivización, deskulakización
y "exilio kulak". Casi
inmediatamente, en diciembre del
mismo año, el Comité Central del
Partido Comunista tomó la
implementación del programa de
reasentamiento, después de que
Stalin convirtiera el movimiento
de la política de mera
restricción de actividad
comercial kulak directamente en
una política de liquidación de
los kulaks como clase social.
Las
migraciones forzadas en la forma
de limpieza de zonas fronterizas
fueron puestas en práctica
aproximadamente al mismo tiempo.
Las primeras resoluciones sobre
el reasentamiento de elementos
socialmente peligrosos en las
Áreas de fronteras occidentales
de la Unión Soviética, en
Ucrania RSS y Belarús RSS fueron
adoptadas a fines de 1929 por el
Consejo de Comisarios del
Pueblo. Siberia, en particular
la zona taiga, fue el destino
exclusivo para aquellos
expulsados por esta razón.
Informes estadisticos sobre
personas sacadas de las zonas
fronterizas ucranianas y
bielorrusas se refieren a los
reasentados como "individuos de
asignación especial", aunque
fueron deportados dentro de la
campaña conjunta que incluía el
"exilio kulak". Por ejemplo, en
1930, 19.473 personas fueron
reasentadas. Subsecuentemente,
sus familiares recibieron el
"permiso" para reunirse con
ellos.
Deskulakización y "exilio kulak"
en 1930-31
La
colectivización de zonas
rurales, decidida en noviembre
de 1929 por el Comité Central
del Plenum del Partido
Comunista, llevó a la
"liquidación de kulaks como un
grupo social", proceso también
conocido como "deskulakización".
La campaña de colectivización
tenóa un doble objetivo:
primero, "extraer" (túrmino
usado en instrucciones
confidenciales) a todos los
elementos inclinados a oponerse
activamente a la colectivización
forzada, y segundo, "colonizar"
vastas regiones inh�spitas de
Siberia, el Gran Norte, los
Urales y Asia Central.
El
primer documento oficial que
decretó una "deskulakización" de
gran escala fue un decreto
conjunto del Comité Ejecutivo
central y el Sovnarkom (Consejo
de Comisarios del Pueblo) el 1
de febrero de 1930. Inicialmente
las familias de kulaks eran
deportadas a zonas remotas para
"asentamiento especial", sin
cuidado particular acerca de su
ocupación. En 1931-32 los
problemas de deskulakización y
planificación territorial de los
asentamientos de exiliados
fueron manejados por una
comisión especial del Politburó
conocida como Comisión Andreev-Rudzutak.
Las nociones de "asentamiento de
trabajo" / "colonos de trabajo"
fueron introducidas en 1934 y se
usaron oficialmente hasta 1945.
Desde 1945 la terminología fue
unificada, y los kulaks
exiliados fueron documentados
como "reasentados especiales -
kulaks".
El
primer objetivo seguía la
afirmación Bolchevique - que se
habiádeclarado siempre desde
que tomaron el poder - de que el
campesinado, cargado de
antagonismos de clase, ocultaba
"elementos capitalistas" (kulaks)
y por tanto era
irremediablemente hostil al
régimen. El segundo objetivo
estaba en concordancia con el
Primer Plan de Cinco Años
(lanzado en 1929), que
enfatizaba el desarrollo de
regiones ricas en recursos pero
poco pobladas a través de
trabajo penal o de deportados.
La "deskulakización" consistía
en principio en la negativa para
aceptar a los kulaks en los
koljoses
(lo que les convertúa en parias
del sistema), luego venóa la
expropiación de sus bienes, el
aislamiento y finalmente la
deportación de millones de
granjeros, para eliminarlos como
clase social y forzar a quienes
se quedaban a aceptar la
colectivización.
La
crÚnica de "exilio kulak" es un
componente integral de la
historia de deskulakización y
colectivización que aquí sólo
mencionamos a efectos
explicativos de las
deportaciones. El 20 de julio de
1931, el Buró de Reasentamiento
del Comité Central del Partido
Comunista consider� la cuestión
del reasentamiento masivo y
dictaminó que esta tarea
estratégica del partido se habiá
cumplido en gran medida en los
meses anteriores. Sin embargo,
el destierro masivo de kulaks
continuó en 1932, 1933 e incluso
después, como casos
excepcionales o como materia de
limpieza de granjas colectivas
de elementos kulak o
"saboteadores". Es más, el 13 de
febrero de 1933, el OGPU se
dirigió al Politburó del Comité
Central del Partido Comunista
con una proposición de
reasentamiento adicional de 1
millón de deportados a Siberia
Occidental y otro millón a
Kazajstán.
Los
reasentados incluirían
representantes de los siguientes
grupos: campesinos
deskulakizados culpables é según
el régimen é de socavar la
provisión de pan u otras
campañas, dado que era frecuente
que el trabajo comunal en
pésimas condiciones laborales y
de vida (excesivo tiempo y
esfuerzo, época alimentación y
paga, etc.) produjese menos de
la cuota que estaban obligados a
cumplir; residentes urbanos que
rehusaran dejar ciudades bajo
las regulaciones de pasaporte;
campesinos que escaparon a
ciudades y centros industriales
tratando de evitar la
deskulakización y
colectivización; aquellos
prohibidos en las zonas
fronterizas y sentenciados a
términos de tres a cinco años
por OGPU. En respuesta a esta
iniciativa, el 17 de abril de
1933 el Politburó del Comité
Central del Partido Comunista
expidió una resolución para
comenzar el establecimiento de
asentamientos de trabajo OGPU,
aunque no se asignaron los
fondos necesarios.
Para 1933,
virtualmente todo el contingente
de deportados era de campesinos
deskulakizados. Mientras en 1930
el interés del estado estaba en
las tierras y propiedades de los
deskulakizados, en 1931-2 la
mayor razón estaba en buscar
"fuerza laboral". O sea,
conseguir mano de obra
prácticamente gratis.
La
proporción de colonos para
trabajo entre el amplio nómero
de personas reprimidas
(prisioneros y colonos de
trabajo) permaneci� más o menos
estable a fines de la década de
1930: 34,4% en 1937 y 31,6% en
1939. Los campos de prisioneros
Gulag y reclusiones
reformatorias, por su parte,
aumentaron de 45,1% a 56,6%
en los mismos años.
Deportaciones
de territorios fronterizos en
1939-1941
Varias olas de
reasentamiento forzado
ocurrieron en los territorios
que se encontraban sobre
fronteras que unóan a la Unión
Soviética con el resto de
occidente. Estos territorios
incluían al Oblast Murmansk y
las tierras recientemente
anexadas: partes de Polonia y
Rumania (alrededor de 20.000
personas: los hombres fueron
deportados a Siberia, mientras
que las mujeres y niños a
Kazajstán), y los Estados
Bálticos.
En territorios
anexados de Polonia (los
territorios Kresy y el Bialystok
Voivodeship (1919-1939), la ola
inicial de represión de 1939 fue
de alguna forma una continuación
de la operación polaca del NKVD
y fue racionalizada como
convicción de "enemigos
sociales" o "enemigos del
pueblo": militares, policías y
personal administrativo,
terratenientes, industriales y
comerciantes. Eran usualmente
sentenciados a 8-20 años en
campos de trabajos forzados sólo
por haber ejercido una profesión
que se consideraba opuesta a los
designios del régimen.
Además, la población a lo largo
de la frontera oriental de
Polonia, así como los guardias
forestales y los trabajadores
del ferrocarril fueron
internados.
Las deportaciones masivas de la
población polaca a zonas remotas
de la Unión Soviética tuvieron
lugar en 1940-1941. No se conoce
el nómero exacto, pero el
estimado total de polacos
deportados varía entre 1.000.000
y 1.600.000.
El
23 de junio de 1940 Lavrenti
Beria, cabeza del NKVD, ordenó
que se limpiara el Oblast
Murmansk de "nacionales
extranjeros", escandinavos y
otras nacionalidades.
Finlandeses, suecos y noruegos
fueron enviados a la República
Socialista Soviética Carelo-Finlandesa.
Los alemanes, coreanos, chinos y
otros fueron enviados a Altay.
Las
deportaciones de "colonos
exiliados" de los Estados
Bálticos (lituanos, letones y
estonios) y la parte anexada de
Rumania (Besarabia y Bukovina
del Norte) se realizaron en
mayo-junio de 1941. Estamos
ahora explicando someramente de
qué se trató cada categoría
principal de deportación, y
luego ampliaremos informaciones
particulares por fecha.
Las
deportaciones "preventivas" de
nacionalidades den 1941-42
Estas
deportaciones estaban
relacionadas con ciudadanos
soviéticos de "nacionalidad
enemiga" o que vivían en un
territorio considerado riesgoso,
durante el transcurso de la
Segunda Guerra. Los afectados
fueron en su mayoría los de
etnia alemana, finlandesa,
rumana, italiana y griega. Al
final de ese período los
tártaros de Crimea también
fueron incluidos en esta ola de
deportación.
El comienzo de
la Segunda Guerra coincidi� con
una de las operaciones - para
ese entonces ya rutinarias - de
deportación de ciudadanos a
zonas remotas de la gran Patria.
A diferencia de los guardias
fronterizos, los miembros de la
Cheka no estaban inconscientes
de la guerra y completaron sus
tareas eéxitosamente y casi sin
pérdidas.
Ya
el 22 de junio un decreto del
Pres�dium del Soviet Supremo "De
ley marcial" fue expedido,
proveyendo de derechos a las
autoridades militares locales
para desterrar a todas las
personas reconocidas como
socialmente peligrosas por
procedimiento administrativo.
Beria circul� una directiva
correspondiente el 4 de julio de
1941. Bajo la orden Nro. 017 del
Consejo Militar del Frente
Occidental, una zona operacional
de combate de 5 km. de ancho
(luego expandida a 25 km.) fue
establecida, de la cual toda la
población civil debía ser
reasentada.
El
17 de noviembre de 1941 se
expidió la orden Nro. 0428,
firmada por J. Stalin y B.
Shaposhnikov, jefe de los
Cuarteles Generales, que decía:
"Todos los asentamientos en la
retaguardia de las tropas
alemanas, 20-60 km. detr�s de la
línea del frente y 20-30 km. a
la derecha e izquierda de los
caminos, deben ser destruidos y
convertidos en cenizas (...). En
caso de necesidad de retirar a
nuestros destacamentos en una
localidad particular, toda la
población soviética debe sacarse
también, y todos los
asentamientos, sin excepción,
deben ser destruidos para que
los enemigos no puedan usarlos".
Los
años de la guerra se
distinguieron no sólo por la
lucha contra el enemigo, sino
también por un gran nómero de
actos de injusticia,
discriminación y represión hacia
una parte de la población
soviética. Los pueblos
castigados eran sometidos a
deportación total, con la
justificación oficial de
retribución por la traición
supuestamente cometida por
ellos, o para "evitarles la
tentación" de cometerla. De
hecho, las "deportaciones
preventivas" no fueron un
castigo por traición potencial,
sino por "tener el origen �tnico
de una nación extranjera que
está en guerra o puede unirse a
la guerra en el lado enemigo".
Deportaciones
punitivas de nacionalidades en
1943-1944
Estas
deportaciones tenían relación
con etnias ya definitivamente
declaradas como cooperadoras con
los ocupantes nazis que las
habían invadido y atacado. Se
trataba de acciones de
"retribución" por los crímenes
real o supuestamente cometidos
durante la guerra en detrimento
del estado soviético. Esas
deportaciones afectaron
directamente a seis pueblos:
karachais, calmucos, chechenos,
ingushes, balkarios y tártaros
de Crimea.
Despu�s de los
soviéticos de etnia alemana
llegó el turno a los karachais y
a los calmucos bajo la embestida
punitiva del NKVD/MGB ya en
1943, en noviembre y Año Nuevo
respectivamente. Luego
continuaráan con todos los
demás.
Colectivamente,
la deportación de trece
nacionalidades seguía las metas
de seguridad y política
extranjera del régimen de Stalin.
El gobierno soviético sac� a
aquellas nacionalidades de las
que desconfiaba de las fronteras
y zonas estratégicas de la Unión
Soviética, eliminó la
posibilidad de espionaje y
sabotaje que, paranoico, veiá
por todas partes y suprimi� la
oposición a su gobierno en zonas
sensibles de la Unión Soviética.
Un gran nómero de esos exiliados
murieron como resultado de estas
deportaciones. En muchas
ocasiones, la excusa de su
colaboracionismo no tenóa
posibilidad alguna de ser real,
porque el ocupante alemán sólo
habiáestado en una pequeiá
porción de su territorio o se
habiáquedado muy poco tiempo.
En otros casos, la cooperación
de unos pocos recaiá
injustamente sobre decenas o
cientos de miles de personas
totalmente inocentes y ajenas a
cualquier estrategia política.
Deportaciones
posguerra
Las
deportaciones después del final
de la Segunda Guerra Mundial no
fueron particularmente
diferenciadas o clasificadas por
"operaciones NKVD". Los
afectados fueron personas de los
territorios que estaban bajo la
administración de las potencias
del Eje: familiares de personas
acusadas de lealtad a la
administración del Eje y de
personas de continuada
resistencia al poder soviético,
que eran clasificados como
"bandidos". La "limpieza" de
territorios anexados continuó
hasta inicios de la década de
1950. En julio de 1949,
revueltas de campesinos rumanos
de Besarabia y Bukovina del
Norte fueron reprimidas y
terminaron en la deportación de
alrededor de 95.000 personas.
Además se
produjo la expulsión masiva de
toda persona de etnia alemana,
así fuesen ancestros lejanos en
su genealogiálos que les habían
dado el apellido. De este tema
en particular hablamos en un
apartado especial, dada la
gravedad del caso.
Ukazniks
El túrmino
ukaznik deriva del túrmino ruso
"ukaz" que significa "decreto".
Se aplica a aquellos convictos
según varios decretos
soviéticos, pero el uso más
común se refiere a las series de
decretos relacionados a lo que
más tarde se formaliz� en la ley
soviética como parasitismo, o
evasión del trabajo "socialmente
�til".
Entre los
primeros de estos estuvo el
decreto del 2 de junio de 1942
"Acerca de la responsabilidad
penal por evasión de trabajo de
utilidad social y para las
formas parasitarias antisociales
de vida en el Sector Agr�cola".
Se solía aplicar a koljozniks
que no lograban alcanzar la
cuota de trabajo requerida por
el estado. El túrmino de exilio
era de 8 años.
De esta forma
miles de trabajadores fueron
condenados a pasar años de
trabajo forzado. De hecho, entre
1948 y 1952 se registraron
33.266 colonos especiales "ukazniks".
Sus "crímenes" eran: ausentismo
(incluidos casos en que el/la
obrero/a se enfermaba y el
mídico llamado a certificar la
enfermedad no se presentaba),
baja cuota de producción,
trabajos �no productivos�
(clérigos, intelectuales, etc.).
Persecución
religiosa
Muchos grupos religiosos fueron
prohibidos y perseguidos por la
ley soviética "Sobre la
Separación de la Iglesia del
Estado y la Escuela de la
Iglesia". Entre ellos sufrieron
muy particularmente los
católicos, los cristianos
ortodoxos y los musulmanes, como
religiones mayoritarias en
distintas naciones soviéticas de
ese entonces. Muchos clérigos y
creyentes fueron deportados
solamente a causa de su
fidelidad a una fe. Y entre los
grupos minoritarios, se
convertirían en blanco de ataque
en particular aquellos que
prohibían a los miembros unirse
a grupos de Pioneros, Komsomols
o servir en el Ejército
Soviético.
Usualmente los miembros de
esas agrupaciones y
especialmente sus líderes
eran sometidos a la ley
criminal y tratados caso por
caso. Sin embargo, el 3 de
marzo de 1951, el Consejo de
Ministros de la Unión
Soviética expidió un
decreto, "Sobre la expulsión
de participantes activos de
la secta ilegal anti-soviética
de jehovistas y sus
familiares". Según este
decreto, unos 9.400 Testigos
de Jehová, incluyendo
alrededor de 4.000 niños,
fueron violentamente
deportados de los Estados
Bálticos, Moldavia y zonas
occidentales de Belarús y
Ucrania en 1951, un evento
conocido como "Operación
Norte".