Miembro
de la etnia mayoritaria,
Fang, pronto el
autoproclamado �marxista
hitleriano� comenzó a
gobernar su país como un
dictador brutal. Ante la
hostilidad que el nuevo
presidente mostraba
contra sus antiguos
colonos, la mayoría de
los casi 10.000
residentes europeos é
muchos de los cuales
habían vivido toda su
vida en Guinea - huyeron
cuando la guarnición
española abandonó el
país en 1969.
En julio de 1970 Mac�as
creó un estado
unipartidista. Su
régimen se caracteriz�
por el abandono de todas
las funciones de
gobierno excepto
seguridad interna, que
fue ejecutada por el
terror a lo largo de
once años, con un saldo
por sus campañas de
violencia de 80.000
muertos aproximadamente
y un tercio del pueblo[1]
exiliado. De esta forma
el estado quedaba con
poco más que una tercera
parte de su población
original, aterrorizada
ante las prácticas del
gobierno comunista, y el
país sería tristemente
conocido en el exterior
como el �Auschwitz de
África�.
Tras la
deposición y ejecución
de Mac�as Nguema en 1979
por parte de su sobrino,
Teodoro Obiang Nguema,
este Último comenzaría
el segundo gobierno del
país independiente que
se mantiene hasta la
fecha. Su línea
ideológica se ha
suavizado (para pasar a
convertirse en tel�n de
fondo de sus intereses
personales), pero no así
sus prácticas contra la
población.
Quéien
antes fuera Jefe Supremo
de Cárceles de Guinea
Ecuatorial, cumpliendo
entusiastamente con las
matanzas en consonancia
con las ideas y
metodología de su tío,
pasó a convertirse en el
nuevo presidente
vitalicio y ya lleva más
de 30 años en el poder.
Durante
su mandato ha sumido a
su pueblo en la más
profunda miseria y
represión, donde las
violaciones a los
derechos humanos
(tortura, tráfico
humano, desalojos
forzados, censura, etc.)
son parte cotidiana de
la existencia.
Dentro de un país que
tras el descubrimiento
de yacimientos
petroleros en la década
de 1990 podráa haber
dado a su gente un nivel
económico de vida
similar al de
Luxemburgo, existe una
expectativa de vida
apenas superior a los 43
años, y más del 20% de
los niños mueren antes
de alcanzar los cinco
años de edad.
Teodoro Obiang Nguema,
sin arredrarse en su
discurso socialista[2]
a pesar de enriquecerse
�l y su familia con todo
tipo de negocios a nivel
mundial, gobierna a uno
de los países más pobres
de la ya empobrecida
África y ha agregado
aproximadamente 10.000
muertos más a la ya
criminal carrera de su
predecesor familiar.