La verdad sobre el
ascenso de Mac�as
En el
momento de la
independencia la
población guineana -
según los datos
manejados por las
autoridades españolas -
era de 301.126 áfricanos
y 9.589 europeos. Aunque
muchos amigos de la
deformación histúrica
aseguran que Mac�as
Nguema era el candidato
favorito de España, lo
cierto es que esa es una
simple acusación
malintencionada. De
hecho es absolutamente
il�gico afirmar que el
país colonizador podráa
preferir al candidato
más abiertamente anti-hispanista
de todos, y la falsedad
de esa afirmación
sugiere que sólo se
deseaba relacionar é aún
sin ninguna base
razonable para hacerlo é
al gobierno español de
aquel entonces con la
carrera criminal de
Mac�as Nguema.
La
realidad, sin embargo,
es que uno de los
candidatos preferidos
era Bonifacio Ond�, un
ex-catequista que fuera
presiente del Gobierno
autónomo y pro-español,
también apoyado por
buena parte de los
colonos en Guinea y
sectores de la Iglesia
Catúlica. Su partido
representaba a la
derecha. El símbolo
electoral de Ond�
(necesario para quienes
no sabían leer) era la
gacela.
Los
diplomáticos españoles
propusieron por su parte
a Atanasio Ndongo, jefe
del clandestino Monalige,
con una concepción más
amplia en cuanto a la
necesidad de relaciones
de Guinea con Occidente,
y �más inteligente
que Bonifacio�,
según testimonios de
viejos colonialistas
españoles. De ideología
moderada, proponóa que
el régimen de autonomía
fuera sustituido por un
gobierno provisional que
preparara la
independencia total.
También tenóa un símbolo
gr�fico: la palmera.
El
candidato de la etnia
bubi era Edmundo Bos�o
Dioco, natural de Rebola.
Bos�o, que tenóa el
apoyo de gran parte de
los cultivadores de
cacao, eligió como
símbolo electoral la
campana bubi.
El
Último de los candidatos
era Francisco Mac�as, a
quien ya muchos acusaban
de oportunista (habiá
pasado por todos los
partidos de la
oposición), nacionalista
radical y furibundo
anti�español. Era el
líder de la Coalición
Tripartita o
Secretariado Conjunto,
formado por disidentes
de todos los partidos
políticos, incluida la
IPGE, que era el grupo
más radical. Su símbolo
político era el gallo.
El 25 de
septiembre se
proclamaron oficialmente
los resultados de las
elecciones del anterior
domingo 22. El acto,
encabezado por el
presidente de la
Comisión Electoral,
�ngel Escudero Corral,
fue transmitido en
directo por la flamante
televisión guineana.
Votaron
un total de 92.956
personas y se declararon
nulos 1.281 votos. La
candidatura vencedora,
con 36.716 votos, fue la
de Francisco Mac�as,
seguida por la Bonifacio
Ond� (31.941 votos),
Atanasio Ndongo (18.223
votos) y Edmundo Bos�o
sólo fue apoyado por
4.795 bubis. Al no haber
logrado ninguno de los
candidatos la mayoría
absoluta debía
celebrarse una segunda
vuelta, el siguiente
domingo, entre los dos
más votados.
Mac�as y
Ond� se lanzaron a una
fugaz segunda campaña.
Mac�as logró el apoyo
del tercero en
discordia, Ndongo,
aunque todos sabían que
ambos se profesaban un
odio mortal. Durante la
campaña se habían
prometido mutuamente la
horca. Ond� esperaba
ayuda de España, pero no
recibió más que
banderitas de
propaganda, porque el
país europeo dijo que
debía realizarse una
votación limpia, a pesar
de que temían lo peor:
que ganara Mac�as.
La segunda vuelta se
celebr� el 29 de
septiembre, sólo dos
semanas antes de la
fecha prevista para la
transmisión del
gobierno, y el 3 de
octubre �ngel Escudero
anunció en los estudios
de televisión los
resultados oficiales.
Tal como se temía,
Mac�as habiálogrado
68.310 votos, ganóndole
a Ond� que habiá
obtenido 40.254. Fue
emitido un total de
110.101, y sólo 537
fueron anulados.