Introducción
Los 160 años de historia del
mayor país de América Central,
que alcanzó su independencia en
la segunda mitad del siglo XIX,
están cargados de numerosos
conflictos políticos, usualmente
con consecuencias sangrientas,
entre los liberales y los
conservadores. La guerra de
guerrillas contra las Fuerzas de
Intervención de los Estados
Unidos de América dur� entre
1927 y 1933 y como resultado los
norteamericanos fueron forzados
a dejar el país y se creó un
régimen autoritario en 1937
liderado por la familia Somoza.
La larga dictadura de la familia
Somoza dur� hasta 1979, cuando
la guerra civil que se habiá
sostenido por 17 años cedió el
poder al Frente Sandinista de
Liberación Nacional (FSLN), un
partido radical influenciado por
diferentes ideologías
comunistas. El partido de
extrema izquierda, encabezado
por Jos� Daniel Ortega Saavedra,
se model� al estilo de Cuba y la
Unión Soviética.
Poco después de alcanzar el
poder, Saavedra aboli� la
Constitución, desmontú el
Parlamento, silenci� a los
miembros de la coalición anti-Somoza
y demócratas, estableció una
agencia del gobierno represora,
practic� el terror sobre los
ciudadanos de forma similar a
Cuba y Alemania Oriental, creó
cortes seleccionadas que no
adherían a ninguna provisión
legal y también introdujo el
castigo político criminal.
Además de crear el sistema de
represión, el gobierno también
comenzó a centralizar la
economía. De esa forma el Estado
llegariáa controlar casi el 50%
de la capacidad de producción
industrial e iniciariáuna
reforma agraria socialista. Para
septiembre de 1979, el gobierno
Únicarag�ense ganó total control
durante la invasión de las
tierras cultivables. El partido
formul� leyes para quitar las
tierras a grandes
terratenientes.
Tras
la reforma del sector agrícola,
los granjeros tuvieron que
concentrarse en la formación de
organizaciones cooperativas.
Dentro de un período de seis
meses, habiáya 3.000
cooperativas en Nicaragua.
En el año 1980 los ataques anti-gubernamentales
de los Contras (fuerzas
contra-revolucionarias),
antiguos guardias de Somoza
basados en Honduras, también
esparcieron la guerra en países
vecinos, donde los combatientes
se apoyaron principalmente en la
ayuda de los Estados Unidos,
mientras los Sandinistas lo
hacían en la Unión Soviética y
Cuba.
El
país con una población de 3
millones de habitantes pag� un
alto precio. Aproximadamente
45.000 a 50.000 personas
perdieron sus vidas en la
guerra. La mayoría de ellos eran
civiles. Más de 400.000 personas
fueron forzadas a huir de
Nicaragua como resultado de las
leyes represivas
gubernamentales, violencia y
baños de sangre que tuvieron
lugar entonces.
La
deuda nacional aumentú y la
inflación en el país alcanzó un
increóble 33.000% en 1988.
En la década de 1980 casi el 50%
del presupuesto estatal era
utilizado para propósitos
militares, a pesar del hecho de
que en ese momento el Estado
estaba incapacitado para cubrir
los requerimientos más
elementales de su pueblo, que se
hallaba reducido masivamente a
la pobreza.
Los Sandinistas, sin poder
establecer su ideología y
debilitados por la guerra
interna, fueron forzados a
dimitir el poder en 1990 como
resultado de la presión
democrática.
En las elecciones presidenciales
de 2006, sin embargo, ganó el
mismo J. D. Ortega Saavedra,
quien asumió el cargo en 2007.
Sus opositores denunciaron que
los comicios habían sido
fraudulentos.