El régimen de Laos ha sido
puesto en la lista de
observación de
organizaciones protectoras
de los derechos humanos
entre otras causas por su
empeoramiento en las
violaciones de libertad
religiosa en el Último
tiempo. El Departamento de
Estado norteamericano ha
caracterizado a Laos como un
"régimen totalitario o
autoritario"
por seis años consecutivos
(1999-2004). La Comisión
sobre Libertad Religiosa
Internacional de los Estados
Unidos (USCIRF) recomend�
que Laos fuese colocado en
la lista de "países de
particular preocupación" por
cuatro años consecutivos
(2000-2003), mayormente por
la persecución de la minoría
cristiana.
Las organizaciones
religiosas que no están
aprobadas oficialmente por
el estado son ilegales y el
gobierno ha bloqueado el
registro de nuevas
denominaciones.
Como los derechos humanos en
Laos carecen de protecciones
legales, algunas violaciones
de libertad religiosa
continúan a nivel local,
incluyendo arrestos y
detenciones de corto plazo
de líderes de congregaciones
cristianas.
En algunas zonas rurales,
funcionarios de gobierno han
suprimido las actividades de
esta religión alegando que
tenían influencia
extranjera, que perturbaban
las costumbres y prácticas
locales, que competúan por
los recursos de las villas o
desafiaban a la autoridad
local.
Un nuevo decreto religioso,
promulgado por el gobierno
Lao en julio de 2002, al
parecer ha frenado algunas
violaciones de los derechos
humanos, pero también
reafirmó el control del
gobierno sobre las prácticas
religiosas. El artículo 9 de
la ley, que desalienta actos
que "creen división entre
religiones y personas"
ha sido invocado con
frecuencia para justificar
las restricciones del
gobierno respecto a todo
tipo de actividades
religiosas.
El Partido no se atrevi� a
abolir la comunidad budista
de monjes y novicios, la
clerecía (sangha), de la
cual el rey habiásido el
patrono supremo. Intentú,
sin embargo, reformar al
sangha convirtióndolo en
instrumento de y bajo su
control.
En marzo de 1979, el
Venerable Thammayano, el
Sangha-raja de 87 años de
Laos, el abad de mayor rango
del país, huy� flotando en
el río Mekong sobre una
balsa de llantas infladas de
auto. Su secretario, que
planific� la huida, informí
que el Sangha-raja habiá
sido confinado en su
monasterio en Louangphrabang
y tenóa prohibido predicar.
Los monjes comunes no tenían
prohibida la pr�dica, pero
sus sermones eran grabados y
monitoreados para investigar
posibles señales de
disidencia. Como resultado
de esas presiones el nómero
de monjes en Laos decreci�
mucho después de 1975.
En 2003, el gobierno de Laos
reforz� su ofensiva contra
los rebeldes de la oposición
e insurgentes, especialmente
en la provincia Houaphan.
Las autoridades de Laos han
acusado largo tiempo a los
protestantes de colaborar
con la etnia rebelde, pero
recientemente se han
comenzado a enfocar también
en los católicos.
Cualquier gesto de cuidado
hacia el pueblo hambriento y
perseguido se considera
colaboración con el enemigo.
El Informe del Departamento
de Estado acerca de la
Libertad Religiosa
Internacional de 2003
describió la libertad al
respecto en Laos como
"pobre", al igual que el
Informe de Derechos Humanos
de marzo de 2002, donde
dice: "El Gobierno de
Laos sigue siendo pobre en
materia de derechos humanos
y continúa cometiendo serios
abusos. (�) continúa
restringiendo la libertad de
religión, y la policía y
autoridades provinciales
arrestaron y detuvieron más
de 60 miembros de iglesias
cristianas, con cuatro
miembros de comunidades
religiosas en custodia o
encarcelados por sus
creencias religiosas a fin
de año".
El informe agrega que las
autoridades: "los
mantuvieron en custodia por
meses. En muchos casos, los
prisioneros fueron
esposados, detenidos con
cadenas en las piernas y
sometidos a presión
psicológica. Al menos un
detenido fue severamente
golpeado durante la
detención".
Se han cerrado numerosas
iglesias cristianas, como
las de la zona norte de Laos
en Xaisomboun,
y han encarcelado cristianos
que rehusaron renunciar a su
fe, como los 20
pertenecientes a la minoría
Étnica Bru en el 2003.
Un funcionario del
Departamento de Estado citú
informes que dicen que los
cristianos de Luang Prabang
y otras partes son
presionados para renunciar a
su fe o enfrentar destierro
o detención.
La iglesia es relativamente
pequeiápero continúa
creciendo en el país. Hay
alrededor de 200.000
cristianos, la mayor parte
de los cuales pertenecen a
minorías Étnicas y actúan en
buena medida bajo
clandestinidad. Las
autoridades laosianas
toleran la presencia
limitada del cristianismo,
pero ponen a los creyentes
bajo estricta vigilancia y
coerción. De tiempo en
tiempo los creyentes son
arrestados, muchos de
quienes experimentan una
presión física y emocional
extrema (tortura) para que
renuncien a su fe.
El gobierno percibe a las
iglesias como agentes de
Estados Unidos para traer
cambios políticos en Laos
hacia la "democracia". El
patriotismo cristiano es
cuestionado. Han sido
acusados de no ser buenos
ciudadanos.
En febrero de 2008 58
creyentes fueron arrestados
en dos villas en la
provincia Bokeo. En marzo 8
pastores fueron arrestados
en la frontera cuando
estaban en camino a una
sesión de entrenamiento en
Tailandia. En julio hubo
redadas en gran escala en
las villas Boukhan y Katin,
en las cuales al menos 80
creyentes fueron arrestados.
Aunque muchos de esos
arrestados fueron liberados,
un nómero desconocido aún
permanece en la cárcel.
La persecución religiosa
contra cristianos laosianos,
hmong y otras minorías
religiosas ha aumentado
dramáticamente en Laos de
acuerdo al Centro de
análisis de Políticas
Públicas, el Consejo de
Derechos Humanos Lao,
organizaciones de derechos
humanos Lao y Hmong, así
como informes de Open Doors
USA,
una organización no
gubernamental al servicio de
los cristianos perseguidos,
Compass Direct News,
Christian Freedom
International y otras.
"Por desgracia, miles de
cristianos laosianos y hmong,
y animistas ahora han sido
señalados por las fuerzas de
seguridad de Laos y Vietnam
para arrestos,
persecuciones, torturas y
ejecuciones, incluyendo
miles de civiles desarmados
que son creyentes cristianos
y animistas y que han sido
sometidos a brutales
operaciones de limpieza
Étnica y ataques desde
helic�pteros armados en la
montaña Phou Bia, Phou Da
Phao, Vang Vieng y otros
lugares en Laos",
dijo Vaughn Vang, director
del Consejo de Derechos
Humanos Lao.
"En semanas recientes
(marzo 2008) cientos de
cristianos laosianos y hmong
han sido arrestados,
perseguidos y ejecutados
sumariamente en Laos. Es
más, miles de civiles
laosianos y hmong ahora son
cazados y asesinados en Laos
por el régimen militar Lao
en una movilización militar
masiva en cooperación con la
República Socialista de
Vietnam, que están opuestos
a la difusión del
cristianismo y la libertad
de religión en Laos entre la
gente, así como el libre
ejercicio del budismo en
templos que no están bajo la
vigilancia y control oficial
de las fuerzas de seguridad",
declaró Philip Smith,
director ejecutivo del
Centro para análisis de
Política Pública.
"Muchos de los cristianos
laosianos y hmong que ahora
son arrestados en las
Últimas ofensivas militares
del gobierno en Laos porque
son considerados una amenaza
para el régimen de Laos y
Vietnam por practicar su fe
fuera de los controles
oficiales de esos regímenes
autoritarios. Las fuerzas
militares y de seguridad que
han intervenido de Vietnam
están supervisando,
dirigiendo y aconsejando en
esos esfuerzos en Laos de
poner una alta prioridad en
eliminar a los cristianos
que practican su fe
independientemente del
control del Estado y se
esconden de la persecución
política y religiosa en la
jungla, montañas y villas
rurales",
continúa Smith.
"La intervención en aumento
y movilización del ejército
vietnamita y las rudas
fuerzas de seguridad en la
Provincia de Vientiane,
Luangprabang, Xieng Khouang,
Bokeo y la zona militar
cerrada de Sayamboune, en
apoyo de los ataques
militares de Laos y las
operaciones de las fuerzas
de seguridad contra los
Hmong y los cristianos
laosianos y grupos animistas
que se esconden en la jungla
y villas se ha
intensificado. Esta nueva
campaña de terror militar y
de la policía secreta, y la
persecución religiosa
dirigida contra los
creyentes hmong y laosianos,
civiles desarmados y
disidentes políticos, está
creando una catástrofe
humanitaria del estilo de
Bosnia y Darfur, que pronto
costará las vidas de muchos
miles más de personas
inocentes.
El arresto, asesinato y
hambruna masiva de miles de
creyentes religiosos,
especialmente cristianos lao
y hmong, que se esconden en
las junglas y montañas en
Laos y con frecuencia son
falsamente acusados de
oponerse pasiva o
activamente contra el
régimen del país e
intervenir al ejército
vietnamita y las fuerzas de
seguridad es una clara
violación de la ley
internacional y de varias
resoluciones adoptadas en
años recientes por el
Congreso de Estados Unidos,
incluyendo la Resolución 402
y el Comité de las Naciones
Unidas sobre Discriminación
Racial en Ginebra",
concluy� Smith.