Historia
Tras
la revolución rusa de 1917,
Letonia declaró su independencia
el 18 de noviembre de 1918.
Despu�s de una prolongada Guerra
de Independencia, Letonia y la
Rusia Soviética
firmaron un Tratado de Paz el 11
de agosto d 1920. En el Artúculo
2, Rusia �reconoce sin
reservas la independencia y
soberanóa del Estado Letún y
voluntariamente y para siempre
renuncia a todos los derechos
soberanos (...) para el pueblo
letún y su territorio�.
La
independencia del país fue
también reconocida
diplomíticamente por el Consejo
Aliado Supremo
el 26 de enero de 1921. El 22 de
septiembre del mismo año,
Letonia fue admitida como
miembro de la Liga de Naciones y
permaneci� como miembro hasta la
disolución formal de la Liga en
1946.
El 5 de febrero
de 1932, se firmó el Tratado de
No-Agresión con la Unión
Soviética - basado en el previo
del 11 de agosto de 1920 -
preservando sus acuerdos básicos
inalterables y una base firme de
relaciones de los dos Estados.
El 1
de septiembre de 1939, el día en
que comenzó la Segunda Guerra
Mundial, Letonia declaró su
neutralidad. Pero la realidad es
que ya habiásido relegada a la
esfera de influencia soviética
en el Pacto Molotov-Ribbentrop y
su protocolo secreto adicional.
El
mencionado Pacto, firmado el 23
de agosto de 1939, limpi� el
camino a Alemania y la Unión
Soviética para perseguir sus
intereses territoriales en
Europa Oriental. Los protocolos
secretos allá incluidos dividían
el territorio determinando a
Alemania y la Unión Soviética
como los dos poderes
participantes del reparto. De
acuerdo a estos protocolos, la
Unión Soviética tenóa derecho a
Finlandia, Estonia y Letonia,
mientras que Alemania los tenóa
sobre Polonia y Lituania.
Alemania nazi invadió entonces
Polonia el 1 de septiembre de
1939 con el apoyo de Stalin.
Francia e Inglaterra, que
estaban obligadas por trato a
proteger a Polonia, respondieron
con notas de protesta demandando
la retirada de Alemania. Tras la
indecisión de estos dos países,
Inglaterra actuó sola enviando
un ultimítum de dos horas a las
9 AM del 3 de septiembre, que
Francia se vio obligada a
seguir, publicando el suyo
propio. Sin embargo, a pesar de
las declaraciones de que ahora
existúa un estado de guerra con
Alemania, las conferencias
militares interaliadas del 4 al
6 de septiembre determinaron que
no habiáposibilidad de apoyar
al frente oriental en Polonia.
Francia entonces pidió a
Inglaterra que no bombardeara a
Alemania, temiendo las
represalias militares contra la
población francesa. Se determinó
no hacer nada, para no provocar
una transferencia de fuerzas
alemanas al frente occidental.
El abandono de Polonia fue
completo.
Stalin entonces siguió adelante
con su parte del Pacto,
ordenando al Ejército Rojo el 17
de septiembre que cruzara la
frontera soviética-polaca bajo
la pretensión de proteger a los
bielorrusos y ucranianos en el
territorio de Polonia que los
soviéticos dijeron que habiá
"dejado de existir" tras el
éxito alemán.
Stalin luego sugiri� un
"negocio" a Hitler para resolver
el "problema b�ltico".
El
28 de septiembre de 1939,
Alemania y la Unión Soviética
habían dividido Polonia y
firmado un acuerdo de frontera,
incluyendo un segundo protocolo
secreto, que entregaba Lituania
a Stalin a cambio de dos
provincias polacas y una
compensación económica para que
el Reich renunciara a sus
"reclamos" sobre el territorio
lituano.
El
24 de septiembre de 1939, barcos
de guerra del Ejército Rojo
irrumpieron en los puertos
estonios, vecinos a Letonia, y
bombarderos soviéticos
comenzaron una amenazante
patrulla sobre Tallinn é su
capital é y el campo cercano.
La Unión Soviética entonces
violó el espacio a�reo de los
tres estados Bálticos,
realizando operaciones de
inteligencia de vuelo masivas al
día siguiente, el 25 de
septiembre. Moscú demandó que
los países Bálticos permitieran
a la Unión Soviética establecer
bases militares y tropas
estacionadas en su suelo durante
la guerra europea.
El
gobierno de Estonia aceptú el
ultimítum firmando el
correspondiente acuerdo el 28 de
septiembre de 1939; Letonia lo
hizo el 5 de octubre y Lituania
el 10 siguiente. En el caso de
Letonia el acuerdo pedía que
prestaran bases a la Unión
Soviética en Liepaja, Ventspils
y Pitrags hasta 1949, que
construyeran aer�dromos
especiales para requerimientos
soviéticos y garantizaran el
estacionamiento de las
guarniciones militares
soviéticas de 30.000 efectivos.
El
país tenóa importancia militar
estratégica por la frontera
occidental de la Unión
Soviética. Se establecieron, por
tanto, 850 sitios militares, más
que en cualquier otro país
b�ltico y se mantuvieron armas
nucleares allá hasta la década
de 1990.
Durante conversaciones con Moscú
el 2 de octubre de 1939, Stalin
dijo a Vilhelms Munters, el
ministro de exterior letún: �Le
digo francamente, ya ha tenido
lugar una división de esferas de
interés. A Alemania le preocupa
que podamos ocuparlos�.
El B�ltico tomó esta amenaza
seriamente.
Con
la sovietización b�ltica
inminente, Hitler hizo un
llamado a �regresar a casa� a
los de etnia alemana.
Letonia entró en acuerdos con
Alemania nazi sobre la
repatriación de ciudadanos de
nacionalidad alemana el 30 de
octubre de 1939.
Públicamente al siguiente día el
Consejo Soviético Supremo llamó
a los temores de sovietización
b�ltica �un sinsentido�.
Privadamente, sin embargo, las
tropas estacionadas en Letonia
bajo los términos del pacto de
mutua asistencia marcaron el
comienzo del esfuerzo soviético
por ganar el control absoluto de
los Países Bálticos.
Cuatro meses después de la
llegada de tropas soviéticas a
Letonia, Vilhelms Munster,
enfrentando una audiencia en la
Universidad de Letonia el 12 de
febrero de 1940, declaró:
�Tenemos todos los motivos para
describir las relaciones
existentes entre Letonia y la
Unión Soviética como muy
satisfactorias. Hay personas que
dir�n que esas condiciones
favorables son sólo de una
naturaleza temporal, y que más
tarde o más temprano deberemos
contar con presión política
interna y extranjera de parte de
la Unión Soviética. La base en
que se apoyan esas profec�as es
un secreto de los mismos
profetas. La experiencia de
nuestro gobierno en realidad no
justifica tales presagios�.
Sin embargo,
apenas cuatro meses más tarde,
el 12 de junio del mismo año, se
dio la orden de un bloqueo
militar total de Estonia a la
Flota B�ltica Soviética, de
acuerdo con el director del
Archivo de Estado Ruso del
Departamento Naval, Pavel Petrov
respecto a los registros allá
conservados.
El 14 de junio
Molotov acusó a los Países
Bálticos de conspirar contra la
Unión Soviética y expidió un
ultimítum a Lituania por el
establecimiento de un gobierno
aprobado por los soviéticos. El
mismo día hizo efecto el bloqueo
soviético de Estonia.
El
15 de junio las tropas
soviéticas invadieron Lituania
y posicionaron tropas para
invadir Letonia. Ese mismo día
los soldados soviéticos atacaron
a los guardias de frontera
letones en Maslenki,
matando a tres de ellos y dos
civiles, y secuestrando 10
guardias fronterizos y 27
civiles como rehenes en la Unión
Soviética.
Al día siguiente
llegariáel inicio de invasión
de Letonia y Estonia y los
comunistas enviaron ultimítums
para que respondieran dentro de
seis horas, demandando:
1) el
establecimiento de un gobierno
pro-soviético que bajo la
protección del Ejército Rojo
fuesen más capaces de cumplir el
Pacto de Mutua Asistencia;
2) el paso libre
de tropas soviéticas a Estonia y
Letonia para ubicarlos en los
centros más importantes y evitar
posibles actos provocadores
contra guarniciones soviéticas.
Incapaces de
resistir, Letonia y Estonia
capitularon. Así, el 17 de junio
las tropas soviéticas invadieron
Letonia y ocuparon puentes,
oficinas de correo, teléfono,
tel�grafo y radiodifusión.
Andrei Vishinski, Vicepresidente
del Consejo de Comisarios del
Pueblo de la Unión Soviética (y
fiscal en los juicios
estalinistas de 1937-38) se
presentú ante el Presidente
Karlis Ulmanis como enviado
especial soviético.
La orquestación
de eventos soviéticos continuó
tras la invasión, completada con
manifestantes que habían sido
tra�dos especialmente para estos
efectos junto con los soldados
del Ejército Rojo, organizando
marchas masivas y reuniones para
crear la impresión de malestar
popular.
El 20 de junio
Ulmanis fue forzado a aprobar el
gobierno pro-soviético que se
hizo cargo del poder. Miembros
encarcelados del hasta entonces
ilegal partido comunista fueron
liberados. Se organizaron
�procesiones de agradecimiento�
públicas en honor a Stalin.
El 5 de julio se
expidió un decreto anunciando
nuevas elecciones; los partidos
democráticos letones se
organizaron bajo el Comité
Nacional e intentaron
participar.
El 9
de julio Vilis Lacis, el
Ministro de Asuntos Internos
escogido por los soviéticos,
ordenó el cierre del Comité
Nacional y la deportación de sus
miembros más prominentes. En ese
temprano período ya fueron
arrestados unos 150 ciudadanos y
residentes letones, deportando a
setenta de ellos a Rusia. Esto
ocurri� antes del encuentro del
nuevo parlamento Letún, es
decir, antes de que el país
fuese anexado a la Unión
Soviética, incluso antes de que
se hiciera la "petición" del
anexamiento. La meta era
"limpiar al aparato del estado
de los elementos reaccionarios y
enemigos del pueblo". Entre
las víctimas estaban casi todos
los ministros del gobierno letún.
Entre el 14 y el
15 de julio de 1940 se
sostuvieron elecciones en
Letonia y los otros Estados
Bálticos. Sólo se permitió una
lista preaprobada de candidatos
para las elecciones del
Parlamento letún, el Saeima. Se
supone que la votación arroj� un
97,6% de resultado, pero por un
error en las comuÚnicaciones
�stos se publicaron en Moscú 12
horas antes del cierre de las
elecciones, que se habían
alargado sin su conocimiento por
falta de concurrencia popular.
Los documentos soviéticos
encontrados después reconocen
que los resultados fueron
completamente fabricados, y
desde entonces, el fraude
ocurrido en ese momento en las
tres naciones invadidas pasó a
ser conocido como �elecciones
b�lticasó, para denotar engaño
electoral.
Ante
la resistencia encontrada, se
crearon tribunales para castigar
a los �traidores al pueblo�, que
eran todos aquellos que no
estuvieron a la altura del
�deber político� de votar a
favor de que Letonia entrara en
la Unión Soviética. De esta
forma, todos los que no tenían
sus pasaportes estampados por
haber votado serían disparados
en la nuca.
Con semejante �incentivo�,
obviamente hubo que someterse.
El Saeima
instalado fraudulentamente votú
unánimemente a la petición de
unirse a la Unión Soviética.
Esta petición era ilegal dentro
de la Constitución letona,
todavía en efecto, que requería
un plebiscito refer�ndum para
aprobar tales acciones: dos
tercios de todos los elegibles
participando y una mayoría total
aprobando. El Presidente Ulmanis
fue forzado a renunciar. Al día
siguiente, el 22 de julio, sería
deportado a la Unión Soviética,
y la tierra de Letonia fue
inmediatamente nacionalizada.
El 31 de julio
el Ministro de Defensa Janis
Balodis y su familia también
fueron deportados a la Unión
Soviética, por orden directa de
Vilis Lacis.
Letonia fue
incorporada como la 15ta.
República de la Unión Soviética
el 5 de agosto de 1940. Fuera de
Alemania, ninguna nación
occidental reconoció la anexión
como legítima.
Para
fines de ese mismo mes, la
Constitución Soviética reemplaz�
la Constitución Letona. Para
entonces, 450 personas ya habían
sido arrestadas. En el oto�o de
1940 la ley criminal de la
Federación Rusa entró en efecto
en Letonia, y también se volvió
retroactiva. Por "traición a la
Patria (la Unión Soviética)" la
gente era sentenciada por lo que
habiáhecho, por ejemplo, en la
guerra de liberación letona 20
años antes. 1.086 oficiales, la
mitad de los oficiales del
ejército letún, fueron
asesinados, detenidos,
deportados, o desaparecieron en
1940-41. Cada sexto soldado -
4.665 hombres de 30.843 - en
Letonia fue tomado prisionero o
asesinado.
La guerra
nazi-soviética pondría fin al
primer año de esa ocupación
comunista. La ofensiva nazi,
lanzada el 22 de junio de 1941
tras una semana de deportaciones
masivas, entró en Riga el 1 de
julio de 1941. Este avance
interrumpi� los planes
documentados del NKVD de
deportar varios cientos de miles
más de habitantes de los Estados
Bálticos el 27 y 28 de junio de
ese año.
Con el recuerdo
sobre deportaciones masivas
realizado una semana antes y
todavía fresco, las tropas
alemanas fueron muy bien
recibidas por los letones a su
llegada como liberadores. Pero
Alemania nazi no tenóa
planificado restaurar la
autonomía de Letonia.
El 10 de julio
de 1941, las fuerzas armadas
alemanas ocuparon todo el
territorio de Letonia. El país
se convirti� en parte de la
Reichskommissariat Ostland de
Alemania nazi, la Provincia
General de Letonia. Quéien fuese
desobediente al régimen de
ocupación alemán o hubiese
cooperado con el régimen
soviético era asesinado o
enviado a campos de
concentración. Empezaba así un
nuevo período de miedo y horror.
Durante la ocupación nazi
alrededor de 80.000 personas
fueron asesinadas. Casi todos
los jud�os que habían
permanecido en el país, más de
10.000 letones, gitanos y otros
ciudadanos del Estado.
Tras
el retroceso de la Alemania
derrotada, al final de la
Segunda Guerra, Letonia fue
ocupada nuevamente por la Unión
Soviética en 1944, que desde
entonces se quedaráa en el poder
hasta 1991.
El restablecimiento del control
soviético no fue bienvenido.
Muchos letones se unieron al
movimiento guerrillero, que
luch� contra el poder de
ocupación por casi una década,
hasta que las deportaciones y
ejecuciones acabaron con ellos.
Otra gran
cantidad de letones huyeron en
botes y barcos de pescadores a
Suecia y Alemania, y desde allá
y hasta 1951 muchos deambularon
por varios países del mundo
occidental, principalmente
Australia y NorteAmérica.
Según estimados
aproximados, como resultado de
la Segunda Guerra Mundial la
población letona decreci� medio
millón (25% menos habitantes
respecto a 1939). La situación
de guerra y ocupación también
infligi� grandes pérdidas en la
economía. Muchas ciudades
históricas fueron destruidas,
así como industria e
infraestructura de importancia.
Por
lo demás, tras la Segunda Guerra
Mundial, 91.034 residentes
letones debieron cumplir
condenas de hasta cinco años en
campos de reeducación fuera de
Letonia.
El poder
político estaba concentrado en
el Partido Comunista de Letonia
(PCL), que no tenóa más de 5.000
miembros en 1945.
Las posiciones
de liderazgo en la vida
política, económica y cultural
de Letonia estaban repletas de
rusos o letones rusificados,
conocidos como latovichi, que
habían pasado gran parte sino
toda su vida en la Unión
Soviética.
Al final de la
década de 1940 el presidente del
Presidium del Soviet Supremo de
Letonia fue purgado junto con la
cabeza del gobierno, varios
ministros, secretarios del
partido, editores en jefe y
otros hombres líderes del
partido, debido a que un grupo
de "comunistas nacionales"
letones liderados por el
subdirector de gobierno Eduards-Berklavs,
habiálogrado reunir una mayoría
en la más importante institución
del partido comunista de
Letonia, el Politburó.
De
1945 a 1953, las instituciones
de seguridad de Letonia RSS
arrestaron a 26.500 personas por
acciones supuestas
antisoviéticas y acciones
durante el régimen de ocupación
nazi.
Ya
antes, para la primavera de
1947, alrededor de 59.000
oficiales rusos desmovilizados y
ex-hombres de servicio con sus
familias fueron establecidos en
Letonia. Riga era el lugar
preferido, y habiáreclamos:
sobre todo la posibilidad de
conseguir un lugar para vivir.
Los oficiales fuera de servicio
tenían el derecho de dejar a
otros para después en las listas
de espera.
Tras la muerte
de Stalin en 1953 mejorarían un
poco las condiciones de la
población, trayendo una mayor
autonomía propia. A inicios de
1957, un grupo de comunistas
locales bajo el liderazgo de
Eduards Berklavs, Viceprimer
Ministro del Consejo Letún de
Ministros, comenzó un serio
programa de �letonizaciónó. él y
sus colaboradores aprobaron
reglamentos que restringían la
inmigración, pidieron que el
Partido y los funcionarios de
gobierno conocieran el idioma
letún y planificaron limitar el
crecimiento de la industria que
requirieran grandes insumos de
mano de obra.
En ese período
se planific� un aumento de
financiamiento para
requerimientos locales, como
míquinas agrícolas, viviendas
urbanas y rurales, escuelas,
hospitales y centros sociales,
en lugar de los �proyectos
realmente grandiosos�
determinados por Moscú.
Desde que el líder soviético
Nikita Kruschev en su "discurso
secreto" de 1956 en el congreso
del partido soviético habló
sobre el derecho de todos los
pueblos a elegir su propio
camino al socialismo esta gente
pens� que ese derecho aplicaba
también a los letones. Pero
estaban equivocados.
Simultúneamente, el ministro de
educación, el canciller de la
universidad en la capital y
varios profesores fueron
eliminados de sus cargos y
castigados, todos acusados de
ser "nacionalistas burgueses".
Todos estos programas no fueron
bien recibidos en la capital
soviética, y se inició una purga
de alrededor de 2.000 comunistas
nacionales en julio de 1959.
Muchos de los individuos más
privilegiados en Letonia
perdieron sus posiciones y
tuvieron que soportar un
hostigamiento continuo.
Tras la muerte
de Stalin en 1953 hubo un cambio
de túctica y en lugar de
represiones masivas, se
mantenían las represiones
individuales. Sobre la
omnipresente base de la
necesidad de desenmascarar a los
espías extranjeros y los
enemigos internos, las nuevas
tareas de contra-inteligencia de
instituciones de seguridad de
Letonia se dirigieron hacia la
creación de un nuevo sistema de
control. Uno de los mecanismos
para dominar incluía la
comunicación del pueblo dentro
de la URSS, mientras el otro
estaba dirigido hacia la
preclusión de comunicación no
aprobada con el mundo exterior.
Aparte de las represiones
directas como detención o
arresto, también se realizaron
represiones indirectas como
limitar la carrera de individuos
indeseables para el régimen,
expulsión de instituciones de
estudio, prohibición de viajes
al extranjero, limitación de los
derechos de familiares de la
persona, etc., hasta fines de la
década de 1980.
En
comparación con la era de Stalin,
en 1960-80, las instituciones de
seguridad tuvieron que usar
menos esfuerzos para revelar y
destruir a los grupos
antisoviéticos. El nómero de
esos grupos también habiá
declinado en comparación a la
década de 1940 y 50. Entre 1960
y 1980 aquellos participantes de
grupos de resistencia que según
la ley soviética estaban
rompiendo la ley, eran espiados,
interrogados y perseguidos por
las instituciones de seguridad
de Letonia RSS. Basíndose en
esos cargos, miembros de los
grupos de resistencia eran
encarcelados en campos de la
Unión Soviética.
La
cooperación del partido
comunista y la KGB era muy
cercana. El Partido usualmente
tenóa un papel líder en esta
cooperación, e iniciaba las
represiones expidiendo órdenes.
Por razones estrictamente
políticas, otras 2.451 personas
fueron arrestadas y castigadas
de 1954 a 1985.
Existúa en ese
momento una resistencia no
violenta. La gente mostraba su
actitud hacia el poder ocupante
sin romper la ley. Las
instituciones de seguridad
entonces empezaron a usar más la
presión indirecta, de expulsión
laboral y educativa por ejemplo,
para destruir también esa forma
de rebelión. Con frecuencia
estos movimientos se realizaban
con el permiso o por orden - y
con la participación - del
gobierno del Partido Comunista
Letún.
Las
instituciones de seguridad
prestaban especial atención y
ejercían control abierto y
oculto sobre estudiantes
universitarios (porque se
suponía que serían los futuros
empleados del régimen
soviético), intelectuales
(artistas, escritores y
empleados de los medios de
comunicación), así como
científicos. Hab�a, como
siempre, un fuerte sistema de
monitoreo ideológico dentro de
las universidades. Además de la
agencia del Comité de Seguridad
del Estado (KGB) de Letonia, los
empleados de la nomenclatura
universitaria, y oficiales del
Partido Comunista y de la Unión
Juvenil Comunista eran parte de
este sistema.
En conclusión,
las instituciones letonas de
seguridad cometieron fuertes
actividades represivas contra
los habitantes, a decir:
- Durante la era
estalinista: represiones masivas
tales como deportaciones,
eliminación física de individuos
y arrestos;
- Durante los
años subsiguientes: represiones
individuales, mientras se
mantenía un control completo de
la sociedad.
El 23 de agosto
de 1989 tuvieron lugar las
manifestaciones políticas
conocidas como Cadena B�ltica.
Aproximadamente 2 millones de
personas unieron sus manos para
formar una cadena de más de 600
kilómetros de largo a través de
los tres Estados Bálticos
(Estonia, Letonia y Lituania).
Esta manifestación fue
organizada para atraer la
atención del mundo al destino
histórico común que sufrieron
los tres países.
En la
reevaluación histúrica del mismo
año que comenzó con la
Perestroika, la Unión Soviética
condenó el protocolo secreto de
1939 entre la Alemania Nazi y
ellos, que llevó a la invasión y
ocupación de estos tres países.
Sin embargo, la Unión Soviética
no reconoció el carácter de la
ocupación antes de su
disolución.
En marzo de 1990
candidatos del partido
pro-independencia del Frente
Popular Letún ganaron dos
tercios de mayoría en el Consejo
Supremo, en las primeras
elecciones democráticas en cinco
décadas.
El 21 de agosto
de 1991, Letonia reclamí su
independencia de facto. Siguió
el reconocimiento internacional,
incluyendo el de la Unión
Soviética.
Estados Unidos, que nunca
reconoció el anexamiento forzado
letún por parte de la Unión
Soviética, reanud� relaciones
diplomáticas completas con
Letonia el 2 de septiembre de
1991.
Aunque la soberanóa del país fue
restaurada ese año, las Últimas
tropas soviéticas recién se
retirarían de la República de
Letonia en agosto de 1994,
54 años después de su invasión
al país.