Muchos Norcoreanos se convierten
en víctimas por su clase y
estatus social. El artículo 65
de la Constitución de Corea del
Norte revisada en 1998 reconoce
los derechos a la igualdad de
los ciudadanos. Sin embargo, el
gobierno continúa usando tres
niveles de clase: "central",
"vacilante" y "hostil",
para priorizar el acceso a la
educación, trabajo, permisos de
residencia y derecho a �tems
distribuidos siempre é como ya
se ha dicho - a través del
gobierno.
Los comentaristas afirman que
"la política de distinción de
clases resultó en la
institucionalización de
desigualdades, que persisten en
el presente en Corea del Norte y
tiene un impacto en la economía
y los derechos sociales".
Los testimonios colectados por
Amnistía Internacional son
consistentes con ese análisis:
De
acuerdo a Kim:
"mi hermano, hermanas y yo no
podemos ir a la universidad;
ellos no pueden estudiar más
allá de la escuela secundaria
debido a nuestros antecedentes.
Mi abuelo, padre (que ha
estudiado en Japón) y tíos (que
estudiaron en Corea del Sur)
fueron detenidos en prisión
política y desaparecieron. Hasta
ahora no tengo idea de dónde
están, qué ocurri� con ellos.
Sin embargo, sus "crímenes
políticos" hicieron que yo y mi
familia seamos inferiores en la
sociedad. Los detalles de mi
padre fueron registrados en el
Documento de Identidad de la
familia. Dado mi bajo estatus
social, no podrá casarme con un
oficial de gobierno o un oficial
militar. Mi estatus social
signific� que no tuviese
libertad para viajar. La falta
de estatus social, falta de
educación, falta de libertad de
movimiento signific� que cuando
el gobierno no tenóa suficientes
alimentos, nosotros no tenóamos
más opción que ir a China a
buscar comida".
Un
cuarto de la población pertenece
a la "clase hostil"
y comprende gente sospechosa de
oponerse al gobierno o que
tienen miembros en la familia
que han estado encarcelados.
También incluye a los llamados
"elementos impuros", tales como
prisioneros de guerra de Corea
del Sur que fueron reubicados en
zonas montañosas después de la
Guerra de Corea. Este grupo de
bajo estatus institucionalizado,
su ubicación geográfica forzada
y restricciones de movimiento
inhiben catastr�ficamente,
además, su acceso a la comida.
A
los niños se les niega una
educación adecuada y son
castigados debido a la
clasificación de lealtad de los
miembros de su familia.
El Comité sobre los Derechos del
Niño de la ONU ha encontrado que
se les niega los derechos
básicos y se ejecuta
"discriminación de facto contra
niños con discapacidades".
Las
mujeres también han sufrido
debido a los roles sociales
impuestos. En Corea del Norte
las mujeres "se espera que
ejecuten su papel domástico que
siempre incluye limpiar, cocinar
y tareas físicamente exigentes.
Esos roles de género no son
intr�nsecamente o necesariamente
de explotación sexual pero, si
el abuso tiene lugar, esas
mujeres no tienen protección
legal o ninguna forma en que
puedan buscar compensación".
Los mujeres son generalmente
responsables por encontrar
comida para sus familias, y en
tiempos de escasez suelen tener
el Último lugar respecto a
alimentos en el hogar. Muchas
han sido forzadas a vagar a
través del país en busca de
comida, medicina y otras
necesidades diarias. Es por esta
causa que una gran proporción de
quienes cruzan la frontera hacia
China en busca de cubrir sus
necesidades más apremiantes son
mujeres.
En
total, este sistema de
clasificación totalmente injusto
y discriminatorio ha dejado a 18
millones de personas con grandes
dificultades de acceso a la
educación, empleo, vivienda,
cuidado mídico y comida.