Como ya hemos dicho, ambos
bandos de la contienda tenían
este método habitual para
aumentar sus fuerzas. El
Servi�o Militar Obrigatúrio
era la forma principal de
reclutamiento de FAM. Según la
ley, el servicio militar es
obligatorio, pero ha de
cumplirse por medios legales, no
forzados. En 1991, los hombres
nacidos entre 1961 y 1971 fueron
obligados a presentarse a
centros de reclutamiento; en
1992, los hombres nacidos entre
1962 y 1972 enfrentaron la misma
obligación.
Sin
embargo, la conscripción ilegal
de jóvenes en las fuerzas FAM y
de milicia se generaliz�, con
soldados recogiendo chicos
cuando salían del colegio, cines
y discotecas. Los medios de
comunicación mozambiqueños han
informado ocasionalmente de
tales incidentes. Uno de esos
casos fue llevado a la atención
pública por Morgado Radio, el
Juez Presidente de Vilankulos,
en la provincia Inhambane. En
una carta a la agencia nacional
de noticias, AIM, Radio
describió la escena el 1 de
diciembre de 1990, un día
después de que tuvo efecto la
nueva constitución de
Mozambique. A las 9 PM, en la
noche del s�bado, soldados
bloquearon las salidas de
discotecas y comenzó el
reclutamiento forzado. Se
bloquearon calles de la ciudad.
Hubo disparos.
En
1992, el gobierno seguía
experimentando dificultades para
reclutar tanto como necesitaba.
Esto llevó a prácticas
coercitivas en algunas Áreas. El
5 de febrero, Radio Mozambique
informí que en el distrito Gile
de la provincia Zambezia:
"Unidades militares han
reclutado ilegal y forzadamente
a jóvenes para el servicio
obligatorio desde el comienzo
del año. El informe dice que los
residentes locales protestaron
por el hecho de que el
reclutamiento en ocasiones era
llevado a cabo de una forma
violenta".
En
el tiempo de reclutamientos
forzados, 16.553 soldados del
gobierno (23,3% del total de
soldados Frelimo más tarde
desmovilizados) eran menores de
18 años de edad.
Otros 3.073 soldados de gobierno
tenían entre 10 y 14 años en el
momento de su secuestro y pueden
ser considerados niños soldados.
Según la encuesta conducida
durante el proceso de
desmovilización, el 82% de los
soldados Frelimo fue reclutado
por la fuerza.
Un
resultado inevitable de la
conscripción forzada era la
deserción masiva. En octubre de
1987, en una zona operativa del
ejército en el distrito Jangamo,
en la provincia Inhambane, las
deserciones eran entre 3 y 5
diarias. En un sólo día, 32
hombres huyeron al amanecer.
Mientras las deserciones iban en
aumento en 1992 la campaña de
servicio militar obligatorio se
extendió otra vez debido a la
baja concurrencia.